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Frecuencia crítica

Para críticas serias ya está Rockdelux ¬¬ Enciende tu reproductor y deja estar la televisión. Bastante más gratificante y menos estupidizante ;)

VISION FURTIVA DEL HEINEKEN GREENSPACE

1, 01 de 2005-11-01 de 2005
Cuando todavía no hemos soltado el verano, llega noviembre, un mes cargadísimo de eventos musicales entre los que se encuentra el Heineken Greenspace, celebrado la semana pasada.
Frecuencia Crítica (o al menos la parte que suscribe esta visión) fue testigo de lo que sucedió el sábado 29 de octubre, actuaciones de Matthew Herbert Big Band, Anthony and the Johnsons y Marlango.

EMPLAZAMIENTO.




La idea inicial no era del todo mala, o al menos, no lo parecía. Dos naves industriales que estaban a punto de caerse fueron “restauradas” después de que Heineken pasara el cheque.
Dicho así, parece muy bonito, muy social y muy de todo, pero el resultado dejó bastante que desear.
Debieron de calcular muy bien como quedaban el contraste artístico del lugar con los vestidos de davidelfin, pero calcularon mal todo el tema del sonido, al menos, en el lugar donde el sonido era lo más importante y esencial (el mundo es paradójico y extraño a veces).
Y es que en la nave donde se podían ver los eventos musicales solo habían altavoces en la parte del escenario. Más o menos a la altura de la mesa de mezclas (donde se supone que se debe escuchar bien) ya se oía mal. No hace falta decir qué era lo que se escuchaba al final de la nave. Las conversaciones de la gente.
Sin embargo en la nave donde estaban las cosas de diseño (o eso dicen que era), había altavoces por toda la sala. Conclusión: se escuchaba más la música en la nave de al lado que en la que se estaba escuchando el concierto.
Por otra parte, en el interior de las naves y gracias a la inestimable ayuda del viento de poniente, hacía un calor horroroso que hacía más insoportable el mogollón de gente sudorosa bailando, conversando o lo que fuera que estuvieran haciendo durante los conciertos.
El entorno era todo verde y cargadísimo de publicidad totalmente explícita de heineken. Daban ganas de acercarse uno a la barra y pedir una Mahou.

ESPACIO CINE.

El espacio cine (o mejor dicho, espacio de asientos donde la gente descansaba) era una sala relativamente grande con una pantalla grande y una colección de sillas.
En la pantalla se proyectaban vídeos sacados de un dvd de diferentes directores, realizadores o como quiera que se les llame.
Pusieron vídeos de madonna, de gente que podría salir perfectamente en los 40 criminales, squarepusher (se equivocaron y pusieron una canción mala en lugar de buscar la buena “Iambic 5 poetry”), marilyn manson, depeche mode, la versión bakala de Bowie (será mucho Bowie, pero esa canción era una completa mierda), nirvana, etc.
La sala no servía para mucho más que para descansar y para que los modernillos aplaudieran todo, tanto lo bueno, como lo malo. Todo era “qué grande, tio” o “qué bueno, tío”.



LA ORGANIZACIÓN.


Pudimos vislumbrar en la organización cierta… confusión. Daba la impresión de que todos los acreditados estaban de acreditados exclusivamente para ver los conciertos. Aparte de eso está la utilidad que éstos tienes. Le preguntas a alguien con cartulina dónde está el baño y resulta que es guiri y solo sabe decir “abajo” en español. Lo primero es dar por supuesto que la persona que tienes delante sabe inglés y, aunque fuera verdad, nada más paradójico tratándose de un país que se llama España y no Inglaterra. Por lo menos que se vea que somos internacionales y les damos trabajo a los extranjeros (los extranjeros que vengan de Europa, claro está, a los que vienen de otras partes menos primermundistas, les dejamos la dureza del campo y la explotación).

DISEÑO.

En la parte del diseño estaban los ganadores del concurso de diseño que había organizado anteriormente el festival.
Entre ellas había una exposición de unos vestidos de davidelfin (moderno, pero formal), una mirada retrospectivaultramodernista de Valencia. Una maqueta de la catedral de color blanco (este hombre debió olvidar que en la acera de la catedral hay una maqueta desde hace bastante tiempo).
Otro espacio con cuadros que, trascendentales no eran, significado metafísico no tendrían, tampoco pasarían a la posteridad como la obra de arte mejor representada, pero al menos, era algo más que una mancha blanca en un panel negro.
No sabemos bien si alguien diseño aquello, pero habían unos cartones de dos tipos vestidos como de hip hop con una radio. Sin comentarios.
Otro tipo había colocado millones de fotos en un tablero que ocupada toda una pared del contenedor (sospechosamente parecido a los que se utilizaron en el festival del este del año 2004), aunque tampoco es que fuera la octava maravilla del mundo, más bien y para el gusto de este consumidor, era algo ya visto y bastante insignificante.
Y como colofón final, encontramos una caja blanca con unos agujeros. La curiosidad puede con los asistentes. ¿qué se puede ver allí? A través de cada agujero, se ven figuras humanas de revistas recortadas con trozos de algodón que simulan objetos y situaciones… es decir, un absurdo total que se supone que tiene una visión sentimentaloide, sensible y humana. ¡¡Y UNA PORRA!!
La obra se llama “cotidiano” y el genio se llama Jesús Verona. Desde aquí nos preguntamos algo importante… si este es el ganador… ¿cómo serían los otros que se presentaron?
Aquí les vamos a enseñar unas fotos para que vean lo absurdo de esta “obra de arte”.



Les transcribimos lo que éste señor entendía de su obra (se permiten risas):
“a veces es un imaginario infantil, donde las cosas y los objetos adquieren vida.
Narrar historias inconexas y perdidas, cultivar y coleccionar desordenadamente cosas pequeñas que buscan su espacio en un recorrido imprevisible.
Me gusta recrearme en los procesos de formación del paisaje artificial y ralentizar los instantes y puntos de vista que a cada momento tenemos de ellos, de las relaciones con las formas, los colores y su disposición, observar la fragilidad y las escalas.
Hacer nidos para incubar las relaciones entre las personas.
Comentario amo – una visión muy sensible de la percepción de la vida cotidiana; a través de un número de adaptaciones minimalistas de todos los días, los objetos se convierten en obras de arte. Muebles que se convierten en ‘arte-usable’ con una capa emocional. Todos los objetos se pueden crear sin demasiada dificultad. Los diseños propuestos recuerdan algo al ‘droog-art’.”


Tomaduras de pelo aparte, el arte de este tipo son recortes de revista adornados con cachos de algodón o recortes de cartón en una caja blanca con agujeros. Al final, para lo único que servía esta obra era para lo que vamos a ver a continuación.



MUSICA

Y por fin llegamos al apartado dedicado a las actuaciones.
El primero en actuar fue Matthew Herbert big band, quien se dedicó a hacer su trabajo sin rodeos de saludos ni historias. Las únicas dos palabras que dijo en la hora que estuvo sobre el escenario fueron “Dani Siciliano” y “adios”.
El concierto en sí fue muy bueno, exceptuando por supuesto, la mediocridad de sonido que había en la nave. No se podían escuchar, en realidad, todos los matices que éste señor le aporta a la música de big band.





En segundo lugar, salieron a la palestra Anthony and the Johnsons.
Un redactor de fc nunca habia escuchado a anthony, y preguntaba a todas horas qué tipo de música hacia...después de asistir a uno de sus conciertos, sigue sin saber qué música hace. Y es que… no se oía absolutamente nada.
Intuimos que el hombre tenía una voz especial (especialmente cuando fuimos a comprobar que en la nave de a lado se escuchaba al menos su voz), intuimos que llevaba un piano, que habían violines… gracias a la pantalla.
Lo que sí nos quedó completamente claro es que la gente estaba hablando, cantando e impidiendo que se escuchara un poco de algo.




Y en tercer lugar, salieron Marlango al escenario. Sabemos lo que realmente buscan ustedes señores al ver a Marlango, así que les mostramos las fotos que esperaban y pasamos a otro asunto sin dejar de destacar la versión de la cucaracha que éstos realizaron y que podría hacer avergonzar a Tom Waits que observa como un español “con influencias pop de su música” se dedica a tocar la cucaracha.
Aquí tienen lo único que le interesa a la gente de Marlango.






LA GENTE

La gente, el elenco de seres humanos que llenaron aquel recinto… lo más divertido de la fauna ibérica (y extranjera, no lo olvidemos) que llenan un festival que vale 20 euros al día y dejaron vacíos festivales interesantes de los que no vamos a hablar en esta ocasión.
Algunos dedicaron su estancia en el lugar para darle un homenaje a la cerveza. Del concierto no sabemos si enteraron, pero sabemos que se atiborraron de cerveza. Otros se atiborraron de pastillas, pero no podían hacerlo en la barra de heineken abiertamente. Ilusos… nosotros que creíamos que los modernos sabían que eso es malo…
Luego estaba la maraña de terrícolas grandes compradores de rockdeluxe que acuden a estos inhóspitos lugares para decir “estuve en un concierto de tal” y que al final de la noche, aún se están preguntando qué han escuchado y/o visto, pero han estado allí, lo han visto y reconocerán el nombre de ese artistazo cuando salga en las páginas de su revista preferida.
Pero no pasa nada, el lenguaje moderno siempre tiene salida y clasificación para todo, hasta para Matthew Herbert big band, observen, observen:

“M 1 - ¿Y cómo clasificarías éste tipo de música, tía?
M 2 – Fusión, tú, cuando no sepas como se llama algo, llámale fusión”.

Nadie podrá decir que algunos no tienen imaginación a la hora de gastarse 20 euros.
Fusión, llámalo fusión.

Comentarios

  1. txarly dice:

    Está bien lo de ser crítico (y a fin de cuentas, esa es la finalidad de este blog), pero la verdad... que quieres que te diga. No estoy de acuerdo contigo en prácticamente nada de lo que escribes aquí (excepto lo del sonido, que era ciertamente mejorable y lo del david delfín, que daba bastante grima). Pero reducir todo el festival a que era un evento para snobs, modernillos y fans de las tetas de leonor watling es simplificar un poco, no crees Cvalda?
    Veamos:
    - los videoclips: era una selección de Diego Manrique. No se valoraba la calidad de la canción, si no el contenido audiovisual. Habían elecciones discutibles, pero sacaron casi todos los clips de Michel Gondry (por ejemplo)
    - la parte de diseño: las fotos dentro del contenedor formaban parte de una exposición de Rem Koolhaas que trataba sobre la expansión de las zonas urbanas. Este señor, a día de hoy, es el mejor arquitecto del mundo. Y en los demás proyectos había de todo: cosas interesantes, otras menos y otras aburridas.
    - la intervención en el edificio: a nivel formal, impecable. Se rehabilitó la nave conservando su forma inicial, pero adaptándola para otros usos (conciertos, sí... eso de lo que nos estamos quejando cada dos por tres que no hay en valencia). Demasiada publicidad cervecera, cierto, pero qué te esperabas? Te recuerdo que ELLOS HAN PUESTO TODA LA PASTA. (y ellos han seleccionado el cartel musical)
    - los conciertos: el concierto de Antony fue inolvidable. Claro que al no ser un concierto eléctrico, si no estabas en las primeras filas, no te enterabas de nada. Y quién tiene la culpa de eso? Es una falta de educación por parte del público que llenaba la parte trasera de la sala, que no paraba de hablar. Y no le iban a meter más vatios al sonido de un piano de cola... Lo ideal habría sido un teatro, pero a falta de pan... Herbert estuvo bien y Marlango hicieron un concierto digno, pero no deslumbrante. Francamente, y tal y como está el panorama pop nacional, prefiero que sean ellos los que cubran la cuota "autóctona" en los festivales a que sean Los Planetas, que ya cansan.

    En fin, que te pongas como te pongas prefiero mil veces un GreenSpace a un Observatori con sesiones electrónicas infumables y noise cacofónico. Claro que eso no es un festival de esnobs, sino de entendidos, verdad?

  2. Fc dice:

    Jeje, siempre es interesante ver varias opiniones. Yo no fui (aunque no era caro para lo que proponía, en términos absolutos se me iba de presupuesto), y he extraído algunas conclusiones:

    -El observatori me pareció de un snobismo tremendo, pero en las actuaciones musicales se arriesgaron trayendo a Plaid, que ya es decir (la respuesta de la gente, patética). Y estaba lleno de modernos. Sin embargo este año traen entre otras actuaciones musicales a Lali puna por 10€, hace un año venían en solitario a El Loco por 20.
    -Antony estuvo en Valencia hace un año, gratis y en un entorno inmejorable. Y no fue ni Dios. Ahora todo el mundo quería verle.
    Al final, siempre lo mismo, la gente. En Valencia la gente es así, no se suelen crear ambientes demasiado buenos, y cuando algo no les gusta/apetece se permiten el lujo de molestar al resto.

    -En cierto modo el festival fue un FRACASO, me explico: La obra de las fotos (como ejemplo), fuese como fuese, aunque fuera del mejor arquitecto del mundo. Si un público como Cvalda fue incapaz de ver más allá, serà porque la obra falló en su idea de comunicar. Podrá ser todo lo genial que quiera, si es incapaz de llegar más allá de los entendidos, sólo le queda ser adorada por 4 entendidos y 10 snobs a los cuales les importa una mierda el contenido o significado.


    -En Valencia se hacen algunos buenos conciertos, pero por experiencia sé que no va NADIE. Un ejemplo reciente, Julio Bustamante, mira que hay gente reivindicándolo, y allí había 4 estudiantes en su mayoría de Erasmus, 4 fans antiguos y allegados. Era gratuito, con una cierta promoción.

    -En cuanto a los espacios culturales, en Valencia son pocos, cerrados, endógenos, elitistas... Y ahora han creado uno patrocinado por el ayuntamiento que puede que quede en pura parafernalia, como contrapunto al maravilloso palau de les arts, sito a pocos metros de allí, así como el barrio pijo, la ciudad de las ciencias, el nuevo puerto, la copa américa (perdón, Américas cap),etc.

  3. Cvalda dice:

    Cuando hablo de que pagan 20 euros en lugar de ir a otros eventos no me refiero al observatori, si no a otros eventos en general. Por ejemplo, el concierto de Julio Bustamante, que a pesar de ser gratuito estaba vacío, pongo esto solo como ejemplo.
    El observatori tiene más snobs todavía que este. Pero el texto está lleno de exageraciones (como suele ser habitual en mí).
    De todas formas, solo es mi visión del evento, no la del resto del mundo :)
    Un saludo

  4. skeletor dice:

    Eso, eso, sangre, vísceras, todos directos a la yugular...je,je.

    Antes de nada, decir que he disfrutado mucho tanto de la crítica del Greenspace como de las posteriores intervenciones; las diferencias de opinión permiten que esto sea un espacio de encuentro, no sé si verde o no, pero sí interesante al menos.

    Estuve el sábado noche en el acontecimiento, aunque no sé si soy el más indicado para hablar; la distancia sideral que separa mi morada de las actuaciones valencianas no me permiten conocer el grado de snobismo del Observatori o el encanto del Luis Vives, por lo que me limitaré a lo que vi; por otra parte, me he pasado media vida escuchando guitarras distorsionadas y solos estratosféricos, así que todo esto de los Johnsons y demás me resulta desconocido. Lo siento, no compro nunca la revista innombrable.

    Por partes; la recuperación del espacio urbano y todo eso del recinto me parece muy bien, pero yo debo ser muy clásico en estas cosas: una fábrica recuperada sigue siendo una fábrica; estará muy bien para producir latas de tomate en conserva, pero para conciertos dejaba bastante que desear....es incómoda, hace un calor del carajo y el sonido en las partes traseras es lamentable. Quizás para un concierto de Manowar quede bien dar saltos en mitad de una nave intercambiando sudor con el vecino, pero para una big band, pianos, violines, etc, era el lugar menos indicado.

    Como consecuencia de ello, apenas se puede disfrutar de los conciertos. La Big band de Herbert resultó interesante, aunque en todo momento tuve la sensación de que lo sería mucho más en otro lugar (llamadme sibarita, snob o mutante, pero prefiero escuchar jazz cómodamente sentado y no esquivando a tipos que ingieren pastillas). En cuanto al Anthony, pues intuyo que estuvo bastante bien para el público de las primeras filas, los que estaban dispuestos a morir asfixiados por su ídolo...pero los que nos pusimos más atrás no escuchábamos absolutamente nada (a la altura de la mesa de mezclas ya solo oías a la gente diciendo tonterías)...en conclusión, me quedé sin saber si el tip oes bueno, malo o regular, y con la sensación-igual que en caso anterior-de que hubiera disfrutado infinitamente más en otro sitio. Por último, Marlango no me interesan, así que no opino de ellos.

    En cuanto a las propuestas de diseño y demás, tan sólo comentar que entre el Guggenheim y esto llevo un año del que va a costar recuperarme. Las propuestas me parecieron una absoluta idiotez, aunque es tan sólo mi opinión.

    El tema de los videos resultaba interesante, pero no olvidemos una cosa; se trataba únicamente de programar videos en una pantalla, por lo que ignoro a qué hacía referencia la organización cuando hablaba de cine. Admiro a Manrique, pero tampoco creo que se haya tenido que devanar los sesos para crear eso. Aun así, la zona de videos resultaba estimulante y servía de relax o de refugio mientras tocaban Marlango.

    Por ultimo, la gente; por supuesto, a un evento como este acuden snobs, curiosos, etc, pero yo lanzo las siguientes preguntas al aire:

    ¿Iría la misma gente a un concierto de una big band si fuese gratis y en otro lugar?
    ¿Se quedaría Anthony solo con su piano si no hubiese salido en Rockdeluxe?
    ¿Cuántos de los allí presentes estaban en el lugar únicamente para poder decir que han estado?

    Preguntas sin respuesta...

  5. txarly dice:

    Preguntas con respuesta, Skeletor:
    - Las "masas" no van a ningún concierto si no hay detrás una campaña publicitaria fuerte. Yo he visto este año como un concierto maravilloso de American Music Club apenas conseguía congregar a 40 personas... Lamentable, sí. Pero si el precio que tengo que pagar para ver a artistas de primera línea es tener que aguantar la publicidad de una cervecera y los agobios de las multitudes en un recinto mejorable, pues lo aguanto y punto. Menos da una piedra! Y a ver si con suerte a la próxima traen a Wilco. No me importaría tener que "soportar" una avalancha de modernillos si a cambio me traen al mejor grupo de rock del mundo
    - Antony es algo más que un invento de RDL. Es un artista único de los que salen cada X años y afortunadamente no necesita ninguna revista lamiéndole el culo para grabar discos como "I am a bird now". Por otro lado, decir que los artistas alabados por la "publicación innombrable" apenas suelen reunir en sus conciertos a un centenar de personas (con suerte), así que no creo que ese sea un factor decisivo... Y si lo fuera, qué más da? Devalúa la calidad de un artista el salir o no en ciertos medios? Esa si que me parecería una actitud sectárea.
    - No sé cuántos de los presentes estarían allí para decir que han estado, pero sí que puedo decir que habían varios centenares que fueron únicamente porque tenían invitación (incluyéndome a mí el viernes). Volvemos a lo de antes: si ese es un precio a pagar para tener en Valencia a Sonic Youth o a Herbert, yo lo pago encantado. A mí no me importa el público. Yo voy a un concierto única y exclusívamente porque me gusta la música.

    En cuanto a las críticas a la sección de diseño, son respetables pero no las comparto en absoluto. Así que nada de fracaso, Derkon. La propuesta de Koolhaas era de lo más interesante y el hecho de que alguien no puesto en arquitectura o diseño no la entienda no hace que deje de tener valor. De moda no sé nada (no hay más que verme: soy un desastre vistiendo!), así que no entro a valorar si los diseños de Amaya Arzuaga están bien o están mal...

    Nuevamente, lo del recinto... Reaprovechar una antigua fábrica que era un estercolero para actos culturales (con patrocinio, vale, pero no por eso sin valor) me parece una idea estupenda. El sonido de la zona de conciertos era muy mejorable, pero conseguir una buena acústica es algo más complejo que meter altavoces por todos lados. Por otro parte, estoy de acuerdo en que ciertas actuaciones se disfrutan más en un teatro, pero estoy seguro de que si ciertos conciertos se hubiesen ofrecido en un auditorio (a precios mayores, por una cuestión elemental de limitación de aforo), en este blog se estaría hablando de elitismo cultural y/o esnobismo. Aclarémonos señores! Música en espacios abiertos para las masas, o en recintos pequeños para selectas minorías?

    Bueno, aclarada ya mi posición, decir que mis comentarios se deben a que creía que una crítica como la de Cvalda se merecía (con el mayor de los aprecios) una respuesta más o menos contundente. Y como vosotros no os cortáis un pelo a la hora de echar por tierra cualquier cosa (y bien que hacéis), creo que yo tampoco debo cortarme replicando cuando creo que no tenéis razón.

    Dicho esto, besos y/o abrazos según corresponda ;)

  6. Cvalda dice:

    Si a mi me parece estupendo que me repliques :p

    Pero reitero lo dicho en que el texto está lleno de exageraciones. ¡¡Por supuesto que no todos eran modernillos!! Pero tienen cierto toque humorístico que me encanta.
    Creo, como algunos otros probablemente, que si la big band hubiese ido sin herbet nadie hubiera ido a verle (probablemente, ni siquiera yo). Nadie ha dicho que Anthony y sus Johnsons sea un mal grupo, ¡¡válgame Dios semejante falacia!! Anthony y sus Johnsons me gusta (y me hubiera gustado poderlo disfrutar en el Luis Vives), pero de repente (y quizá gracias a rockdeluxe o a otras revistas modernillas, que las hay y muchas) a todo el mundo le gusta y todo el mundo quiere ir a verlo y pagar 20 euros por ello.
    Por otra parte, me da exactamente igual si aquello estaba lleno de heineken por aquí y por allá, es lógico siendo ellos quienes pagan (de todas formas, me da igual, no bebo cerveza nunca), pero el cachondeo es el cachondeo :p
    Tienes razón cuando dices que es una buena oferta musical por un precio más o menos asequible (20 euros no es tanto tratándose de quienes se tratan), pero no pude disfrutar, por ejemplo, de Anthony y sus Johnsons gracias al sonido.
    La idea de recuperar las fábricas para algo cultural no es del todo mala... pero una fábrica es una fábrica... y se supone que el que recupera aquello tiene que contar con lo necesario para que aquello funcione correctamente cuando tenga que funcionar. Lo del sonido, por ejemplo (y sé que me repito más que el ajo), era MUY patético. Por detrás de la mesa de mezclas ¡¡solo se oía a la gente hablar!! y te aseguro que no solo se oía a la gente del fondo ;)
    En lo del diseño, sigo discrepando. Apenas he hablado del tio de las fotos o el de las maquetas (que me parecieron insustanciales), pero el que me pareció aberrante e irrisorio, el del tio de los recortes de revista, no es que los ineptos como yo no entendiesemos la obra de este genio, es que no había nada que entender. Aquello eran recortes de revista y no tenía nada de bonito, de sensible y de sobrehumano, era, para mi gusto, una completa gilipollez dentro de una caja blanca.
    Supongo que discrepamos en eso, básicamente, en que tú sabes de diseño y yo no tengo ni idea, pero, como terrícola, también tengo derecho a dar mi opinión :p
    Sobretodo, porqué he pagado mi entrada para verlo y poder decirla :p

    Un grato saludo, contrincante (es broma eh?) :P

  7. skeletor dice:

    Txarly, precisamente el hecho de que no estemos de acuerdo es lo que me resulta estimulante; si esto fuera en plan foro de Bustamante de Portalmix sería de lo más aburrido, y tu intervención opinando lo contrario a lo aquí expuesto me parece una gran contribución al debate musical.

    Como he dicho antes, ignoro las peculiaridades del público valenciano, razón por la que lanzaba preguntas al aire. Creo sinceramente que la gente fue a ver a Herbert porque era Herbert, aunque odie el jazz; si esa misma propuesta se hubiera llamado “Algemesí Big Band” , me atrevo a asegurar que la respuesta popular no hubiera sido la misma.

    En cuanto a Anthony, mi crítica no va ni mucho menos contra él; es más, me quedé con unas ganas enormes de poder disfrutar de su música, y ha despertado en mi la curiosidad del ignorante. Simplemente, entiendo que pagué 20 euros por ver unos conciertos, y no pude disfrutar de ellos porque no se escuchaba nada; creo que tengo derecho a exigir un mínimo de calidad del recinto, adecuación del sonido, etc, porque una empresa privada me ha cobrado por ello. No me vale con decir que con tal de ver a este o a otro grupo se soporta todo, no...he pagado por un espectáculo, y tengo derecho a disfrutarlo. Si el grupo toca de espanto, o la música es una mierda, no es culpa de la organización, pero si te mueres de calor y no se escucha absolutamente nada sí. Si bien hay que agradecer que empresas como Heineken apuesten por eventos culturales, tampoco está de más criticar aquello que falla para mejorar en nuevas ediciones.

    En cuanto al ya famoso espacio de diseño, no soy ningún entendido en arte contemporáneo como para rebatir argumentos de alguien que entienda del tema; simplemente, expreso libremente mi opinión (y recalco en mi comentario que es sólo mi opinión) de que lo allí expuesto me parecía de calidad cero. No encontré nada de atractivo en los colegas aquellos del hip-hop o la obra ganadora del tal Verona; el espacio se convirtió en un lugar para sentarse, pedir una cerveza y nada más....creo que las posibilidad de exponer algo coherente fue tontamente desperdiciada con recortables y vestidos cursis.

    En mi opinión, la actitud de buena parte del público fue lamentable; una vuelta por el recinto bastaba para darse cuenta de que mucha gente estaba allí igual que podía estar en la calle de al lado en un botellón. Gracias en buena medida a la educación y a los gritos de muchos de esos que después saldrán diciendo que Anthony estuvo genial, los que estábamos más atrás no escuchábamos nada. Lo dicho, lamentable.

    En algo si estamos de acuerdo, Txarly...!!que alguien traiga a Wilco ya!!!


    PD: Un placer conocerte. Te imaginaba con pintas a lo Elvis Costello, pero ya veo que no has sido abducido del todo por el lado oscuro. A ver si vienen Wilco y nos tomamos unas cañas juntos.

  8. txarly dice:

    Cvalda... supongo que me habré expresado mal, pero en ningún momento quise decir que fueses una ignorante o algo similar. Simplemente digo que en lo del diseño habían cosas que tenían su miga (como las fotos de Koolhaas) y otras que no (como lo del hip-hop o eso del collage que decís, pero que no recuerdo exactamente qué era). No se puede meter todo en el mismo saco! En todo caso, el primero que tendría que estar mosca y quejándose soy yo, porque presenté un proyecto al concurso de diseño y no me cogieron (todo amañado, seguro!). Pero en estas exposiciones siempre pasa lo mismo: ves cosas que están bien y otras que son un bluf. No tiene nada que ver con Heineken...

    Estoy de acuerdo con vosotros en que cuando pagas una entrada tienes derecho a que el recinto esté medianamente acondicionado y a disfrutar del espectáculo en condiciones. Yo vi casi todos los conciertos en las primeras filas (un amigo me ha dicho que mi reluciente calva salió en canal 9!), así que de los problemas de sonido sólo me enteré a medias. También es cierto que los problemas de sonido son bastante frecuentes en muchas salas y festivales, así que no creo que tenga mucho sentido cebarse ahí. Esperemos que tomen nota y mejoren en los próximos conciertos.

    Elvis Costello? Le copiaría el look si eso me garantizase beneficiarme a alguien como Diana Krall, pero creo que no es el caso :D Así que de momento no me dejaré abducir por el lado oscuro. En fin, que el placer es mío, Agu y que a ver si coincidimos en más conciertos, y si es en uno de Wilco pues mejor que mejor :)

    Un abrazo

  9. Derkon dice:

    Jeje, menudas parrafadas. Me alegra que por fin haya debates interesantes por aquí. Aunque en el fondo creo que estáis todos casi de acuerdo, salvo que centréis la atención en unos aspectos u otros más concretos del tema.

    Sobre el objetivo del arte, Txarly, es un tema complicado y no estoy seguro, pero en un espacio multidisciplinar, aparte de esperar gente iniciada en un tema, también se ha de esperar sobretodo gente variada. Realizar para este ámbito un arte cerrado ( desde el punto de vista del público diana en un festival concreto como es este) , del cual la mayoría de público sólo pueda juzgar una gradación desde el "es bonito" hasta el "es feo" , me parece un poco inadecuado para un público que se sabe de antemano no va a poder captar la obra más que en una ínfima parte de su inmensidad.

    Aunque las teorías sobre el arte son complicadas, hay ríos de tinta.siento salirme del tema.

  10. MFC dice:

    Yo estuve alli trabajando.. y no por estar acreditado vi los conciertos mejor que vosotros. A titulo informativo te comento que normalmente la prensa puede permanecer en el concierto sólo durante unos temas determinados que siempre elige el artista o el mannager de éste. En el concierto de Antony, después de terminar el tercer tema, tuvimos que abandonar la zona reservada para prensa y mezclarnos con la "plebe" (como os llamamos de forma cariñosa) y así comprobé que el sonido era bastante malo, pero también la higiene y los modales de la "plebe". La conclusión que sacas al ver un concierto como el de Marlango (quien no salva la mediocridad de sus canciones ni aun con un par de buenas tetas) es que es el recinto equivocado, más idóneo para rock del duro.

    En cuanto a la marca... es normal que desplegaran publicidad a todo lo que da y que en las barras solo pudieras pedir Heineken... si te parece, podrían haber promocionado tu blog que, ya puestos a darnos de "críticos virtuales", te recomiendo un poco de diseño y buen hacer, porque las fotos que has puesto no valen ni para limpiarse el culo y qué menos haber metido un "enter" entre foto y foto... ñapas!! que eres un ñapas...

  11. nArAyAn dice:

    Y tú un gili que va de sobrado

    contento?:p

  12. MFC dice:

    ... jajajaja si, contento, MUY CONTENTO. Y tu quien eres? el webmaster??? jaajaa

  13. Cvalda dice:

    A ver si me explico, mfc.
    Puedes estar totalmente en contra del post y debatirlo de la manera que quieras, tal como ha hecho Txarly, pero el post no habla del diseño de la página, que te puede gustar o no, a mi me la suda completamente. Una cosa es rebatir lo que aquí se ha dicho del festival, pero contestar por el mero hecho de ser el último que insulte o haga la gracia me parece una estupidez, así que si quieres conversar, añadir lo que quieras, protestar o lo que quieras, perfecto, pero los mensajes estúpidos como el que acabas de poner ocupan sitio en la web, con lo cual los borraré.

    Saludos.

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