Entrevista a José Ignacio Lapido

Frecuencia Crítica - Lo primero, felicitarte por “En otro tiempo, en otro lugar”, desde el punto de vista de buena parte de los lectores y creadores de esta web el mejor disco del 2005....¿te sientes satisfecho del resultado artístico y de las críticas que está cosechando?
Jose Ignacio Lapido - Gracias por vuestra apreciación. Pero he de decir que he dejado atrás mi antigua etapa caracterizada por la falsa modestia, uno de los vicios pequeño burgueses más extendidos en el show-bussines. Ahora he decidido ser sincero para variar: cuando hice el disco sabía que había grabado, no el mejor disco del año, sino el mejor de los últimos tres años. Curiosamente el mismo tiempo que ha pasado desde que saliera “Música Celestial”. Las críticas que han salido publicadas lo único que hacen es justicia: reconocen una evidencia. Otra cosa es que una buena crítica (escrita sin faltas de ortografía) sirva para vender más discos. Hay estudios publicados que afirman que es justo lo contrario.
FC - El sonido del disco es excepcional; tu Gibson suena mejor que nunca, y los arreglos para teclado resultan muy cuidados; sin embargo, siempre has sido amante de producciones más básicas y directas...¿se trata de un cambio de tendencia en tu música, o más bien el disco que necesitabas hacer en este momento?
Lapido - La relación afectiva con mi Gibson SG es conocida por todos mis seguidores: amor incondicional. El otro día, en un imperdonable olvido, me dejé la guitarra en mi casa. Llegué a Toledo, donde tenía un concierto, y casi me pongo a llorar cuando me percaté de su ausencia. Tengo otras, pero como la SG, ninguna. En cuanto a lo del sonido del disco… es cierto que me gustan las producciones básicas. Creo que las producciones deben hacer honor a las canciones y no al revés. O sea, no hacer de la canción un instrumento para el lucimiento de un productor y que sirva de escaparate de los muchos trucos que los aparatos modernos pueden llegar a hacer.
FC - Al hilo de la pregunta anterior, en esta web pensamos que el rock no es sólo cuestión de velocidad, y que a veces un susurro puede ser más trasgresor que un grito intempestivo...¿el Lapido del 2005 lleva dentro la misma rabia que el de los tiempos de Al-Dar?
Lapido - Cuando tocaba en Al-Dar, disfrazaba de airada insolencia lo que solo era ignorancia. Le pasa a muchos jóvenes pero está bien que así sea. Nadie nace sabiendo. Lo malo es que hay muchos de mi edad que no han aprendido nada, y eso ya es más grave. La rabia que yo tenía con 18 años la calmaba yéndome a beber copazos de anís seco al bar Santa María. Ahora ya no hago eso. Ahora saco discos por el puro placer de arruinarme.
FC - Los textos de las canciones son parte fundamental del concepto musical de Lapido; “En otro tiempo, en otro lugar” mantiene fragmentos de tono melancólico o decadente, pero nos parece percibir una sensación general de luminosidad, de esperanza a pesar de todo. Sabemos que no te gusta hablar del significado de tus textos, pero...¿es quizá en este sentido “En otro tiempo, en otro lugar” el disco más personal e íntimo que hayas realizado?
Lapido - Todos los discos que he grabado son igual de personales que éste. El concepto “intimismo” sí se acerca un poco más a lo que es este disco. Mi “yo” real está, tal vez, más presente en las letras que en otras grabaciones anteriores. No quiere decir esto que las letras sean autobiográficas al 100%, pero si hay una carga importante de sentimientos y vivencias reales. La muerte de mi hermano Javier fue el detonante de esa postura ante el hecho artístico. La pérdida repentina e inesperada de un hermano te provoca sensaciones tan irreales que hay que compensarlas con una buena dosis de verdad. En las canciones de este disco está ese dolor. Tal vez, y por desgracia, he conseguido algo que llevaba tiempo intentando conseguir: hacer del dolor espiritual algo bello. Captar la luminosidad de una lágrima.
FC - ¿Son tus letras toda una declaración? Es decir, ¿se acercan las letras a la persona que es Jose Ignacio lapido, se confunde con otras personas o son un alter ego? ¿O más bien son un extracto de las enseñanzas de la experiencia de la vida?
Lapido - Más bien esto último. En mis letras hay de todo: un poco de mi “yo” real, un poco de cómo era yo hace años y de cómo podría ser en un futuro. Retazos de vidas ajenas y
sentimientos que pueden ser compartidos por mí. En muchas hablo en primera persona pero eso no quiere decir que el cantante sea el protagonista.
FC - ¿Qué crees que debe sentir una persona que se vea reflejada en una emoción en forma de letras , o letras más música? ¿Has pensado esto alguna vez o lo piensas cuando creas?
Lapido - Haces bien en puntualizar; mis letras no van solas por la vida, van acompañadas de una melodía. No creo que a la gente le llamaran la atención lo más mínimo si yo repartiera papelillos con las letras a la salida de misa de ocho. No son poemas, son letras de rock’n’roll. Lo que tengan de bueno o de malo va indisolublemente unido a la música, de ahí su trascendencia. En cuanto a lo que deba sentir el oyente… la verdad es que no pienso en ello. Me limito a escribirlas y a pulirlas como se puliría un diamante en bruto que uno se encontrase en el cubo de la basura.
FC - ¿Qué has sentido tú cuando te ha ocurrido?
Lapido - Cuando era joven, al leer las letras de los grandes (Dylan, Lennon, Berry, Cohen…) me hacían sentir que no estaba solo en el mundo. Eran como amigos, muy cercanos y transparentes para mí; eran otros como yo y decían las cosas que yo pensaba y no sabía expresar.
FC - Has comentado en varias entrevistas que ha resultado poco menos que agotador el proceso de creación de tu sello Pentatonia Records y el hecho de haberte encargado de todos los aspectos relacionados con la gestación de “En otro tiempo, en otro lugar”; ¿ficharías por una compañía para futuras grabaciones, o seguirá el perro aullándole a la luna?
Lapido - Lo digo claramente: si llega una compañía con un fajo de billetes lo suficientemente gordo les digo que sí sin pensármelo dos veces y que le den por culo al perro y a la luna, con perdón. He dejado atrás el romanticismo utópico. A mi edad me conviene ir preparando un buen retiro y, queridos, por muy bella que sea la alegoría del perro y la luna, el negocio se rige por una reglas que no saben de metáforas, sólo de billetes.
FC - El diseño de la carpeta del CD es de lujo; producción impecable, excelente presentación del producto... ¿te has liado la manta a la cabeza sin pensar en gastos e ingresos?
Lapido - Te equivocas, sabía perfectamente que esto suponía mi ruina. Pero hasta en los momentos más delicados hay que guardar cierta compostura. Es como los condenados que se dirigen al pelotón de fusilamiento. Hay algunos que van cagados de miedo, sin dignidad, y otros que gritan orgullosos. ¡¡Viva la República!! Así lo he hecho yo, sin venda en los ojos ni nada. El concepto “amor al arte” ha adquirido una nueva dimensión con la edición de este disco.
FC - La gira que actualmente realizas está siendo todo un éxito de crítica, aunque has tenido dificultades con la marcha de dos de tus músicos; ¿cómo has afrontado la situación? ¿te sientes más a gusto en escena ahora que nunca? (hay rumores malintencionados que dicen que te han visto sonreír)
Lapido - Sólo he sonreído dos veces en toda la gira, pero he tenido la mala suerte de que hubiese fotógrafos cerca e inmortalizasen el desgraciado momento. Prometo que no va a volver a ocurrir. La marcha de dos de mis músicos qué quieres que te diga, ha sido lo peor que me podía pasar en estos momentos. He tenido que reabrir la Academia Lapido de músicos talentosos para cubrir las bajas.
FC - ¿Tienes previsto que la gira llegue a la zona levantina? ¿A Málaga? Por aquí tenemos a unos cuantos desesperados a punto de la huelga de hambre si no vienes...
Lapido - Pasar hambre, cuando se hace voluntariamente, es muy bueno para el espíritu. Yo soy lo más parecido a un asceta, y no he desechado el hambre como una forma artística más. Tal vez la incluya como plato fuerte –valga la paradoja- en la segunda parte de la gira, que espero que pase por Málaga y más concretamente por la calle Larios (con tónica).
FC - Si se analiza tu música desde un punto de vista comercial, podría considerarse que tiene todos los ingredientes necesarios para convertirse en un gran éxito en un mundo medianamente civilizado. Grandes canciones, excelentes textos y sin artificios que distraigan la atención... ¿Por qué Lapido no es número 1 de los 40 crimin… principales?
Lapido - Ésta sí que es una buena pregunta.
FC - ¿Tienes una imagen de tus potenciales oyentes?
Lapido - No. A la hora de escribir sólo pienso en que la canción sea perfecta para mí. A mis seguidores les veo la cara en los conciertos: unos son guapos y otros no tanto, como en todas partes.
FC - En España podemos encontrar buenos músicos que tienen un alcance minoritario, ¿crees que es un problema de difusión o más bien de falta de inquietud del público en general?
Lapido - El público es un ente amorfo que está todavía por estudiar. Es como el hombrecillo prehistórico ese que ha aparecido en Indonesia. El rock, como yo lo entiendo, es un género que en España siempre ha sido minoritario, y las nuevas generaciones se acercan a él más bien poco; prefieren el tecno, el rap o las diversas formas de la horterada clásica.
FC - Eres miembro de la SGAE desde hace muchos años, y nunca has sido especialmente crítico con ella (salvo por la tardanza en cobrar tus derechos) ¿cómo intentarías convencer de la necesidad de su existencia a los que creemos que no es más que parte integrante del poder musical establecido?
Lapido - Soy miembro numerario de SGAE desde hace 24 años, a mucha honra. Veamos. Una cosa es el intérprete de una canción y otra, el autor. Ejemplo: yo le escribo una canción a Bisbal y este sujeto se harta de cantarla por todo el mundo. El tío vende millones de discos y cobra una fortuna por los conciertos que da. ¿Como cobraría yo mis derechos de autor si no existiera una sociedad de gestión de esos derechos? No cobraría, sencillamente. Y si te digo Bisbal, te digo miles de orquestas de pachanga o miles de emisoras de radio que ganan dinero con la publicidad que emiten después de que suene mi canción. La existencia de la SGAE, así como de todas las sociedades de gestión de derechos de autor, está más que justificada. No todos los intérpretes son autores. Eso confunde mucho al personal; creen que es un abuso cobrar por la comunicación pública de una canción, cuando detrás de esa canción hay un trabajo que de no ser por el cobro de esos derechos quedaría sin remunerar.
FC - Los músicos que se reunieron con el gobierno para "salvar" la música, fueron precisamente aquellos que carecen de calidad musical de ningún tipo, ¿acaso la cultura musical está menospreciada y se le llama música o cultura musical a cualquier cosa viviente que tenga por delante un micrófono? es decir, ¿les interesa que venda quien dice "buleria, buleria, tan dentro del alma mía" más que quien dice "podéis votar cada cuatro años...?”
Lapido - Aquella foto fue patética, ya lo comenté con un directivo de SGAE: hizo más mal que bien a lo que se pretendía defender.
FC - José Ignacio G. Lapido se ha convertido en una especie de Hombre del Renacimiento; músico, productor, dueño de su propio sello, escritor de artículos de opinión, guionista de culebrones de éxito...tenemos curiosidad por si terminarás subiendo al Everest sin oxígeno o lanzándote desde la Torre de la Vela en ala delta, pero de momento nos conformamos con saber cómo compaginas todas estas actividades y si disfrutas con tu faceta de escritor y guionista tanto como de la música
Lapido - A mí lo que realmente me gustaría hacer es quedarme tirado en mi sofá todo el día, leyendo y rascando la guitarra de vez en cuando, sin intenciones de que ese rasgueo se publicara en ninguna parte. Esa es mi verdadera vocación, la de vago impenitente. Lo que pasa es que tengo una familia y ya se sabe… comida caliente todos los días, zapatos, ropa de abrigo, lácteos variados... ya sabéis cómo esta el IPC, y el rock’n’roll no da para tanto. Aparte de músico soy escritor profesional. Un trabajo honrado en el que no exploto a nadie.
FC - ¿Qué relación estableces entre tu faceta como columnista y como artista? (y como persona, y como otras facetas que quieras destacar, claro está)
Lapido - Soy columnista porque antes soy músico. Quiero decir que me llamaron para colaborare en el Granada Hoy porque les gustaba lo que yo escribía en las canciones. En mis columnas escribo de lo que me apetece sin ningún tipo de cortapisas. Casi siempre desde la ironía y el escepticismo, que son los dos balcones a los que me asomo diariamente.
FC - Fotos de un día de verano de 1962... el mundo se “divierte” con la guerra fría a la espera de Beatles, Stones, Dylan, mientras cierto bebé con cara de futuro rockero se atiborra de Maizena...¿te hubiese gustado nacer 20 años antes en el Delta del Mississippi, y vivir los 60´ con los ojos de un adulto?
Lapido - Sin duda, los 60 en EEUU y UK fueron una etapa histórica apasionante. Hacer el ejercicio mental de “¿Y si hubiese estado viendo en directo en el Marquee a los Who o a los Cream o a Hendrix en Monterrey?” Sin duda hubiera sido una gozada, pero el problema es que ahora tendría más de 65 años y estaría más viejo y más achacoso de lo que estoy. Así que no sé si merece la pena. Elucubraciones, sólo las necesarias. En cualquier caso queda la música.
FC - Tu colaboración periodística te obliga a estar al tanto de la realidad, aunque a veces sea preferible vivir de espaldas a ella...¿crees que es posible un cambio social, o los que creemos en un mundo más justo seremos eternos aspirantes a ganar por K.O.?
Lapido - No tengo ni idea.
FC - ¿Si el pensador de Rodin se levantara y contemplara la situación actual de la política española...¿crees que se suicidaría?
Lapido - Ya se ha levantado y se ha ido a comprobar a qué sabe la ginebra en La Antesala del Dolor, que, como todo el mundo sabe, es el bar de la esquina.
FC - Los creadores de esta web tenemos una concepción un tanto “progresista” del mundo, aunque el término se utilice a veces con carácter peyorativo cuando afloran casos de corrupción o pago de favores económicos ...¿es peor caer derrotado por los otros o ser traicionado por los tuyos?
Lapido - La traición, sin duda, es mucho peor que la honrosa derrota en la batalla. La izquierda mundial últimamente está siendo derrotada desde dentro. Con amigos así no hacen falta enemigos. Lula sabe mucho de eso.
FC - Las ondas episcopales están cargadas de furibundos ataques contra todo lo que se menea, aludiendo al derecho de libertad de expresión... ¿no resulta paradójico que haga uso de un derecho quien niega sistemáticamente otros a los que no comulgan con sus ideas?
Lapido - Yo, que estoy bautizado, comulgado y confirmado, puedo decir que libertad de expresión e iglesia católica son dos conceptos totalmente excluyentes y antitéticos: ahora y hace diez siglos. Amén.
FC - El sector valenciano y anti-trasvase de la web quiere saber si cuando gritas “!Agua!” en “Más difícil todavía” en realidad quieres decir “agua para todos”, como Zaplana...Cuidado, que como los peperos se fijen en Lanjaron... (no digas que no te avisamos)
Lapido - Yo no bebo nunca agua, pero sé que está muy feo eso de planificar cientos de urbanizaciones y campos de golf en zonas donde no la hay y luego pedir trasvases y cosas de esas. Por otra parte, Aguas de Lanjarón pertenece a una empresa catalana.
FC - ¿Existe un punto en que la metáfora sustituye aquello que representa y entonces sólo nos quede gritar “ que alguien nos ampare”?
Lapido - No entiendo nada. Necesito una cerveza fría.
FC - ¿Serías capaz de expresar para ti mismo el sentido de tu carrera artística?
Lapido - Dios, es tan difícil de responder esto… ¡esa cerveza, por favor!
FC - ¿Ha variado esta capacidad en el tiempo? ¿Crees que hay hoy en día una especial incapacidad para encontrar sentidos a las cosas en la juventud? ¿O más bien ésto ha existido siempre y el problema es que hoy en día se les venden demasiado rápido sentidos políticamente correctos?
Lapido - La juventud siempre ha sido incomprendida. Ahora no la comprendo ni yo.
FC - ¿Qué es la verdad? ¿Qué es una prueba?
Lapido - ¿Esto qué coño es? Voy a pedir una indemnización por aguantar este tipo de preguntas esotéricas.
FC - Seamos tópicos: Una película.
Lapido - “Malas Tierras” de Terence Malick
FC - Seamos un poco menos tópicos: Una película , libro, disco, frase, etc. que se acerque a un resumen de Lapido.
Lapido - La Biblia; ahí está todo.
FC - Volviendo al tema musical, nos gustaría conocer tus impresiones sobre algunos discos clásicos, músicos y personajes variados (puedes putearlos o sacarlos bajo palio)
- “Tonight´s the night”, Neil Young
- “Highway 61 revisited”, Bob Dylan
- “Damn the torpedoes”, Tom Petty
- “Grace”, Jeff Buckley
- “London Calling”, The Clash
- “White album”, The Beatles
- “En otro tiempo en otro lugar”, de un tal Lapido
- José María Aznar, ese hombre...
- José Luis R. Zapatero
Lapido - Esta entrevista es muy larga y tengo la boca seca. Todos estos discos son muy buenos, pero obras maestras sólo hay 4 en la lista: el Doble blanco, el Highway 61, el London Calling y el mío.
FC - ¿Finalizamos dejando un mensaje para toda “persona” que quiera escucharlo?
Lapido - Dejemos que sea mi admirado Cioran el que certifique nuestra pesadumbre: “Mi misión consiste en matar el tiempo y la de éste es matarme a mí. Entre asesinos nos llevamos de perlas”.