El intocable
7, 13 de 2006-08-13 de 2006
Mientras las gentes inclinadas a la derecha pueden libremente echar pestes y provocar a los despistados ciudadanos para que ardan en deseos de destruir a todo aquello que huela a rosado, o directamente rojo, las gentes que simplemente desean mostrar su desacuerdo contra políticos de dudoso proceder que corresponden más bien con el perfil de un mafioso y corrupto millonario (que no se parece en nada al maridito de la Pantoja) lo tienen un poco más difícil. Y si no, que se lo digan a esos dos jóvenes que colgaron cárteles para promover una manifestación antiZaplana a propósito de la visita de este corrupto personaje a un pueblo valenciano dónde iba a dar el pregón de inicio de las fiestas (llamados por sus camaradas peperos). No es la primera vez que este personaje se ve envuelto en algún caso de violación de la libertad de expresión, el pasado mes de febrero, pasó por la tijera de la censura un cartel de un grupo de teatro que lo había caricaturizado como "el malo" (Ver aquí). Pero FC ha encontrado una solución. Censurar por censurar, que prohíban directamente al sr Eduardo Zaplana, aún estamos esperando que nos censure a nosotros.